Lugares de interés en Montreal

Montreal es una ciudad tranquila y agradable. Fácil para callejear y con una buena red de transporte público para desplazarnos de una zona a otra de la ciudad, en la que destaca un muy buen servicio de metro. Estos son algunos de los lugares que no nos podemos perder durante nuestra visita a la ciudad de Montreal.

El Vieux Montreal

Vieux MontrealEl Vieux Montreal es el centro histórico de la ciudad de Montreal. Está situado al sureste de la ciudad -junto al río Saint Laurent- y fue el asentamiento que dio origen a la ciudad en el siglo XVII. Destaca por sus arquitectura de herencia colonial francesa y sus fachadas de piedra gris. En el pasado fue una zona amurallada, pero hoy esas murallas ya no existen. Lo mejor es recorrerlo a pie, ya que las distancias entre sus principales puntos de interés no son excesivas.Podemos comenzar el paseo por la Place d’Armes, con sus edificios representativos y su estatua de Maisonneuve, el fundador de Montreal. Frente a ella nos encontramos algunos edificios representativos como la sede del Banco de Montreal, la Basílica de Notre Dame de Montreal y el antiguo seminario de Saint Sulpice, el edificio más antiguo que queda en la ciudad. La Basílica es especialmente llamativa.Si desde allí nos dirigimos unos cientos de metros hacia el río, a pocos metros de la orilla y del Port Vieux podemos encontrar el obelisco que recuerda el lugar exacto en el que se fundó la ciudad. El Port Vieux ha perdido el sentido que tenía como punto de comunicaciones importante en la ciudad – a la vez que el propio río Saint Laurent perdió importancia como vía de transporte- y hoy queda únicamente como un lugar de ocio que alberga el Montreal Science Centre, un improvisado mercadillo turístico y un pequeño muelle para barcos de recreo y de excursiones.Desde allí podemos seguir paralelos al río unos cientos de metros por un agradable paseo o internarnos por las callejuelas estrechas hasta dar con la populosa y peatonal Rue Saint Paul, llena de restaurantes, tiendas de recuerdos y, por supuesto, turistas. Si caminamos por ella, en pocos minutos acabaremos llegando a la Plaza Jacques Cartier. Es un pequeño pero agradable bulevar en cuesta que comienza junto al edificio del Ayuntamiento y acaba en la orilla del río. La Rue Saint Paul atraviesa la plaza y se prolonga unos metros hacia el norte entre restaurantes elegantes y pequeñas tiendas de artesanía hasta llegar a la iglesia de Notre Dame de Bon Secours, que podríamos calificar como último punto de interés al norte de la parte histórica.Pasear por las calles de este barrio histórico es, junto con la vista de la ciudad desde lo alto del Mont Royal, una de las primeras cosas que un turista debe hacer cuando visita Montreal y nos permite hacernos una idea de la importante herencia colonial francesa que ha quedado en la ciudad.Está muy céntrico, así que es fácil llegar a pie desde cualquier punto del centro de la ciudad. Si vamos en Metro, la estación Place d’Armes es la mejor opción.

El Mont Royal

Mont RoyalEl Mont Royal es otro de los lugares imprescindibles en la visita a Montreal y una de sus principales referencias geográficas. Se trata de una colina vecina a los barrios del centro de la ciudad y al Plateau, desde cuya cima se tienen fantásticas vistas de todo el centro de la ciudad y el río Saint Laurent. Además de punto de interés turístico, es uno de los grandes espacios verdes de la ciudad, ya que sus laderas forman un enrome parque. El nombre de Montreal tiene origen, precisamente, de “Mont Real”, que era antiguo nombre de esta colina.En el Mont Real podemos hacer principalmente dos cosas: disfrutar de los senderos del parque y contemplar la vista de la ciudad. Es un buen lugar si queremos dar un paseo relajado en un entorno natural. El parque tiene varios kilómetros de senderos y caminos y podremos pasear por ellos rodeados de ardillas y árboles. No obstante, si no tenemos tiempo o ganas de disfrutar del paseo y queremos ir directamente al mirador de la zona del Chalet Mont Royal, tenemos varias zonas con tramos de escaleras que nos permitirán llegar hasta lo alto más rápidamente.En lo más alto de la colina hay una cruz conmemorativa, pero queda bastante eclipsada por el gran mirador de la explanada del Chalet Mont Royal, situado a un par de cientos de metros. Desde allí tenemos una vista fantástica del Skyline de la ciudad y de toda la zona del río Saint Laurent y sus alrededores. Los días soleados, la visibilidad se extiende bastantes kilómetros. Si nos acercamos a atardecer, por su parte, podremos disfrutar de las luces de la ciudad.Por su parte, en la ladera norte del parque, podemos visitar también la Basílica del Oratorio de Saint Joseph, que es la mayor iglesia de Canadá y está considerada como lugar histórico nacional de Canadá. Es, también, un lugar de peregrinación por tener fama de curaciones milagrosas de enfermos.En los meses de primavera y verano, una explanada situada al comienzo de la colina, junto al monumento a George-Etienne Cartier, se convierte también en punto de encuentro y reunión de jóvenes alrededor de un evento informal que se ha dado en llamar los tam-tams. En realidad, no es más que un encuentro informal de gente que toca el tam-tam, baila, hace malabares o, simplemente, hace un picnic con los amigos sobre la hierba. Congrega a muchos jóvenes y tiene un aire especialmente alternativo.Para acceder al Mont Royal no nos queda más remedio que hacer un esfuerzo y subir la ladera a pie. Tenemos accesos fáciles desde el centro de la ciudad -desde Sainte Catherine lo más fácil es ir hacia el parque por la Rue Peel y subir las escaleras desde allí- y desde la zona del Plateau por la Avenue du Parc. No se tarda mucho en subir por las escaleras -algo más si vamos por los senderos-, pero sí que se hace algo pesado para quien no esté más o menos en forma.


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